martes, 21 de marzo de 2017

Nulas posibilidades de encontrarnos

Adivinen quién regresó? Lo escuchaba siempre que tenía la oportunidad de visitar a mi madre. No era algo que me hiciera sentir mejor, porque sabía que se decía por el hecho de que no la visitaba muy a menudo. Estaba acostumbrado a verla cada que podía, cada que había vacaciones o cuándo ella me visitaba a mi, pero por razones que desconozco todavía, yo tenía algún tiempo detenido y amarrado en otras cosas. Dentro de mi, había un imán existencial que me atraía hacia otros polos, y la necesidad de visualizar el efecto destructivo de mi irresponsabilidad, terminó por marginarme de mis obligaciones como hijo. Se hacía complicado con tan sólo pensarlo. Aclaro; no estoy justificando mi falta de moral y mi carencia de principios. Tengo que reconocer que nunca fui un buen hijo y es lo que más me molesta; pero era joven, y joven es sinónimo de estupidez hablando de la relación que se maneja entre familia. Al menos eso me pasó a mi; yo no podría hablar por los demás.

La última vez que vi a mi madre, fue durante una visita que le hice en año nuevo. Si en esa ocasión yo hubiera intuido emocionalmente que sería la última vez que la vería, me hubiera quedado con ella para siempre.

1 comentario:

Que sería de mi si no soñara...