No hablo con la melancólica sencillez de quien busca sus sentimientos dentro de si, ni pido a la escritura que me enseñe a hacer lo necesario, sino que me dé a conocer tal como soy yo, con defectos y virtudes, con mis destinos y contrariedades. Entendí que la superioridad de mis letras no se observa en mi estilo; permanece en mi alma, principalmente en el corazón.
Y si, sé que quizás me iré, se que cerraré la boca en algún momento, sé que me esfumaré sin avisar por tonterías, ya que llegará el día en que ya no escriba nada, porque mi creatividad se ha quedado encadenada a palabras e ironías. Recuerda mi alma siempre, así yo seguiré vivo, ya que ese día de lluvia comprendí que mi vida no está comprada, pero no importa ya, salí adelante una vez más. Y no quiero alejarme aún, y no quiero que esto suene como una despedida pero así escribo yo, así hablo yo, así soy yo y sabes porque? Porque todos los días los vivo como si fuera el ultimo.
