En poco tiempo estuve a punto de ver truncada la oscuridad en la que estaba. Posteriormente comencé a crear mis ideas y sentimientos, y por fin pude resumirme en un libro que apareció bajo un supuesto nombre; en el había relatos de la historia de mi vida de un pasado poco conocido para ustedes. La mayoría de los que me leen han llegado a entenderme, y si no al menos lo han intentado. Como ustedes saben, tengo serios vacíos existenciales, me enfrasco lento y muy fuerte a mis ideas, y me escondo en la personalidad de mi pseudónimo.
Mi vida no es un verso, ni son rimas ni palabras, es mucho mas que eso. En esa agonía por entenderlo, fabrique sueños insensatos y proyectos que no tendrían excusa si no hubieran sido concebidos en un momento de locura. En esos mismos sueños intento ver, intento tocar o simplemente hablar. Considero que en mi vida y en mis sueños no hay dos caras, ni disfraces, ni promesas no cumplidas, ni clichés, ni barreras, ni circunstancias que prevalezcan sobre todo lo que quiero.
Por todo esto, y por lo que me ha faltado tanto tiempo: pienso que cualquiera hubiera muerto.
