Sabes bien porqué fui tantas veces a buscarte, tantas que
ya ni recuerdo si llegué hasta la puerta de tu casa o me quedé sentado en el
café esperando a que salieras. Y cuando me quedaba en la mesa, solo miraba a tu
ventana, me daba miedo que me vieras pero me ilusionaba saberlo, y aunque nunca
supe en que piso vivías siempre recordé bien lo que te dije, ni una sola
palabra olvidé, tampoco olvidé todas las cosas bonitas que me dijiste, todas
esas que están guardadas en un cajón por si no quieres repetirlas de nuevo, o
bueno, si quieres hacerlo por mí no hay inconveniente alguno. Hoy me animé a
escribirte directamente, para saludarte y felicitarte al mismo tiempo, me da
tanto gusto por ti, qué bueno es saber que lo lograste, que no fallaste, jamás
perdiste la dignidad y ahí están los resultados, me alegro tanto por ti.
Aparte de felicitarte quiero darte las gracias. Estoy tan
agradecido contigo que jamás podré compensarte por eso. Gracias porque me
hiciste sentir tan bien aún estando lejos, porqué tú fuiste la única que tuvo
el poder de alegrar mi vida con un simple "te quiero", solo tú
lograbas darme esperanza, animarcada día con un abrazo ficticio o un beso sincero, solo tú me
elevabas tan alto y aunque me dejaras caer después, nunca me importó porque yo
siempre me levantaba. También sé que hay muchas cosas que dije y que uno no
piensa dos veces, solo es porque te nace hacerlo, decirlo y eso me pasó
contigo; piensas porqué lo haces y no piensas cuando estás enamorado y si es un
buen detalle está bien para demostrar el amor o el sentimiento de ese momento.
Siempre creí que la razón y el corazón no se llevaban muy
bien, quizá tú creas que sí, pero si así fuera yo no hubiera escrito poemas, ni
canciones ni cosas de amor que casi ya no se me da escribir. Me costó tiempo y
esfuerzo entenderlo, pero ahora me alegro de saber que al menos lo intenté, que
yo no huí ni salí corriendo; creo que siempre he sido valiente aunque a veces
la obscuridad no me da mucha confianza, tal vez sea la incertidumbre.
Yo nunca te conté verdad? Una vez le platiqué de ti a una
amiga, le conté como fue la primera y última vez que te vi, le conté que lloré
cuando tenía tanto tiempo que no lo hacía y que me había partido el corazón
verte por última vez caminando con todas esas cosas por la calle (el tubo de tela
y el cuadro) recuerdas? Tú siempre dijiste que yo era ostentoso y exagerado y
creo que tenías razón jeje. Le conté que yo solo te pedí una oportunidad para
intentarlo, y aunque al principio me rehusaba a creerlo, después ella me hizo
ver que el intento ya lo había hecho, muchas veces, tantas que no me di cuenta.
Me dijo que admiraba todo lo que había hecho por ti, todo el esfuerzo por
alguien que ni siquiera conocía, aunque para ser sincero yo siempre creí
conocerte, por qué gran parte de mis secretos tu también los conoces. Pienso
que fue un regalo de dios conocerte, entendí que eres una mujer tan especial
que me da un miedo terrible perderte (aun cuando te olvidaste de mi cumpleaños
y sentí feo jeje).
Siempre imaginé un
futuro contigo, quizá no como pareja pero si como buenos amigos, visitándonos
en vacaciones o compartiendo algún evento de un hermano o un amigo o de quien
fuera. Imaginaba quizá que te vería en tu graduación, o que tú estarías en la
mía, nos saludaríamos y bromearíamos con tu atuendo tan chistoso, y al final te
felicitaría por todo el esfuerzo que hiciste y que había dado grandes frutos. También
haríamos un viaje recuerdas? Recuerdo que dijiste que ese viaje solo lo harías
conmigo, porque yo era con el único que saldrías por carretera y porque yo te
recordaba a una película que olvidé cómo se llama. Imaginaba un futuro contigo
pero no de tiempo completo, pero me gustaba creer que cuando yo te necesitara,
estarías ahí para apoyarme.
Tuve y tengo miedo de perderte aunque nunca te haya dicho el
por qué (sinceramente no estoy seguro). Pero bueno, tu eres una persona
increíble, te mereces a las mejores personas en tu entorno, o al menos a las
personas que tu quieres que estén ahí. Sé que en esa lista yo no tengo un lugar
específico y a estas alturas no te reclamaré un espacio, tampoco sé si me
recordarás o algún día terminarás por olvidarme. Si es así está bien, no es
bueno que guardes algo tan desagradable como lo fui yo en tu memoria, solo
sería desperdiciar espacio. Nunca te dije, que yo jamás quise hostigarte, ni
incomodarte ni nada por el estilo, como ya sabes, siempre fui necio en cosas
del amor, y eso me ha llevado fracaso tras fracaso hasta el punto de tener
miedo de perder y ya no regresar.
Ahora solo me queda felicitarte y desearte lo mejor en esta
etapa de tu vida, sé que lo mereces. Espero no haber dicho muchas incoherencias
o como una vez me dijeron: "eres muy dramático que todo te lo tomas muy en
serio", pero no, no es eso, simplemente son las ganas de ser mejor cada
día, y las ganas de compartir contigo lo mejor de mi aunque no sea mucho. Me
gustó tu sinceridad, y aunque me hizo daño creo que fue lo mejor en su momento.
Ahora ya no entiendo, preferiría que me odiaras o que simplemente me maldijeras
con groserías fuertes y me llenaras de reproches la cabeza, pero eres sutil y
solo guardas silencio, tu indiferencia me va desgastando cada vez más, más y más.
También creo que yo no siempre tuve la razón, pero siempre tuve claro las cosas
que decías, y quizá muchas cosas yo las ignoré y las rechacé y no estuve a la
altura de las circunstancias; sigo siendo un tonto, voluble, terco y no me di
el tiempo para conocerte de verdad, a pesar de tantos kilómetros de distancias
y a pesar de creer que di todo, siento que si me hubiera esforzado más quizá
ahora estaríamos juntos. Me gusta creer, que cuando piensas en mi lo haces con
una sonrisa, o quizá sonríes al saber que ya no estoy ahí, como se dice:
"irónicamente". Pero bueno, debo admitir que yo te recuerdo como algo
hermoso y especial, porque si te pones a pensar, solo nosotros pasamos por todo
esto, solo tú y yo vivimos una historia como esta, algo mágico para mi, y sobre
todo; que nunca se va a repetir.
Sabes, tenías toda la razón: el tiempo no ha curado nada.
Nos volveremos a ver? La verdad no lo sé, si es así sería
tan afortunado de compartir otra tarde contigo, pero nunca he tenido tanta
suerte en mis veintitantos años de vida. Quizá, tal vez me comprendes un poco
más después de tantas líneas escritas hoy, o quizá ya acabaste por odiarme pero
si es así, házmelo saber si? Cuídate mucho, sigue con tu felicidad, bríndale
mis saludos a todos los afortunados que te ven día con día, a tus amigos, a tus
profesores de escuela, al señor o señora de la tiendita, al conserje de tu
escuela, a todos. Espero que todo te vaya bien y que seas muy feliz, y si
decides quedarte te lo agradeceré con el alma. Lamentablemente te diré que no
tengo mucho por ahora, un detalle imaginario y una mancha en mi brazo no me
hacen ver muy decente, pero me sobran las ganas de salir adelante aunque no sea
muy claro lo que sigue.
Olvidaba preguntarte: aceptas ser mi amiga?