martes, 31 de agosto de 2010

Solo quiero


Hoy no quiero decir nada. Tú sabes todo lo que significas para mi, no hay nada que decir a la demás gente. Tú y yo sabemos todo, no hay nada que decir…
Hoy solo quiero soñarte, hoy solo quiero olvidarme de todo, hoy solo quiero ver el cielo y hoy solo quiero pensar en ti, no me hace falta nada más, solo saber que estas ahí…

jueves, 26 de agosto de 2010

Meanwhile

Escribo sabiendo lo que represento, a veces tirado y cansado, otras solo sonriente y muy adaptado, otras tantas un simple nauseabundo melancólico; así me siento yo cuando las letras no detallan su mesura, y moribundo de mi existencia en ocasiones no sé que hacer. No quiero terminar escribiéndole a mi corazón, quiero algo de sencillez y motivación, relatar alguna anécdota o simplemente detallar esas tardes donde siempre estuvimos juntos. No sé que pueda pasar, no quiero terminar como uno más que intentó recrear una vida y se quedo en el intento, o tal vez será que algún día mis sentimientos no serán de nadie más?.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Mientras yo no sienta miedo de la noche no te duermas, no me dejes, quédate conmigo, yo estaré esperando en tu banqueta…

martes, 24 de agosto de 2010

Juntos, siempre

Después de esas noches que se esfuman, durante el dia la necedad de ti es demasiada. En esos momentos cuando no te veo solo pienso en no ofender a tu ausencia y yo solo maldigo a la mía, mientras me arrepiento de no salir a buscarte todavía. Ahora que vemos la luna de frente nos aventuramos a nuevas cosas, ahora que todo parece estar en nuestra contra no dejamos de soñar juntos, de abrazar la almohada, de tomarnos las manos, de intentar un nosotros, de luchar juntos. Y hoy, contra todas las circunstancias: solo el viento esta a nuestro favor.

viernes, 20 de agosto de 2010

Herida profunda


A veces quisiera despertar y no saber nada, no pensar, no sentir, no recordar, verme al espejo y no saber en verdad quien soy, no conocerme. Desde entonces he buscado motivos en mi vida, algo que le dé un respiro, un matiz y un color distinto al joven que en ocasiones no sabe lo que quiere, quitarme las ataduras y tormentos que traigo desde niño y ser libre como lo era hace algunos años. Ahora ya no sé a dónde voy, no sé cómo avanzo, y tengo miedo de preguntarme a mí mismo que es lo que estoy haciendo, porque no sé donde estoy en realidad.
Solo quiero un poco de volatilidad, y evaporarme entre sueños prohibidos.
Evaporarme en ti.

martes, 17 de agosto de 2010

No otra vez


Recorriendo y volando lo necesario, en las condiciones que sean, para quien lo necesite, miro y observo el cielo, imaginando que estas a mi lado. Volteando al suelo para no caer, y a la vez observo el camino en blanco y negro, me falta aire y sobran las ganas de huir para no volver a pensar en que no soy yo el indicado para ti. Ya sólo queda, creer en mí, en lo que soy y en lo que hice, pensar por un momento que eso me ayudará para que las cosas mejoren, y que así no pueda estar más tiempo solo. Luchar por las cosas, por la gente, por lo que siento, por ti y nunca dejaré de hacerlo, hasta el cansancio y hasta la muerte.
Y pensar que hoy recuerdo cosas que hacen que ahora esté llorando, recordando cosas que ahora me hacen tan feliz, que hacen que seamos tan fuertes, que tengamos algo persistente dentro de nosotros y que nos une cada segundo más. Maldito tiempo, destruyes lo que he creado, maldita vida, desmoronas lo que he construido, maldita noche, no has dejado que duerma en 3 días, malditas circunstancias, no dejan que tú confíes en mi y hoy, tú, dueña de mis horas, tú me atrapas con solo una palabra y yo: Yo siempre estoy pensando en ti.

miércoles, 11 de agosto de 2010

...

"Cierto día imaginé que esperarte era el miedo principal para encontrarte, pensé día a día que mientras más te imaginaba menos existías y así fui creando ese sueño que me mantenía despierto, logré que ese insomnio me cansara hasta dormir para soñarte, observarte en mis sueños, adentrarme a la penumbra y avanzar para que esto no se hiciera pesadilla cuando despertara, y sería una pesadilla porque ya no te vería. Cuando ése miedo me despertaba me decía cínicamente que sólo fue un sueño. Ahora no es así, eres tan real como los sueños que yo quisiera alcanzar, y es ahí cuando te imagino. Gran parte del día lo estoy haciendo. Imagino esa melodía que me dice cuanto nos hemos entendido, que podemos estar juntos con el pensamiento, que la distancia no es impedimento, que los dos volamos de la mano sobre el viento. Complemento tus realidades con mis ilusiones, comienzo a merodear en tus palabras hasta llegar a convertir un pasaje ocasional en un mágico momento. Y al comenzar a flotar entre nubes teñidas de rojo miro al cielo, y pienso en ti. Me gusta creer que tu también lo haces, saber que aunque estemos lejos, los dos contemplamos el color rojizo del atardecer al mismo tiempo, las luces que comienzan a iluminarnos con el paso de las horas, la brisa que nos recorre la cara en minutos, el aire que nos despeina en segundos, y las estrellas hermosas titilando, se quedan calladas cuando te representan, y ahí es cuando el reloj detiene su marcha. Me gusta creer que tal vez algún día tocaré al portal de tu existencia, gritando de debilidad y asustado de paciencia, pero con gran felicidad de que estas del otro lado de la puerta. Esa alegría que me atormenta por el miedo de que acabe, me asusta que tú no quieras ser parte de este cauce, pero me ilusionas porque me brindas la oportunidad de ser en tu vida alguien importante. Tu ya lo eres, lo fuiste desde el primer momento en que tocaste esa melodía…"

martes, 10 de agosto de 2010

Solo tú

Solo conozco una parte de ella, solo una vez, y la conoceré por completo solo en la eternidad. Mirándola desde lejos imagino cómo será su voz, que hace, que le gusta, que le disgusta, en quién piensa, con quién sale, como espera el autobús, de qué color es su habitación al apagar las luces, como duerme, que melodía toca sobre su cello. Y yo me imagino como un pasajero de sus pensamientos, vagabundo de su admiración, dibujando corazones en sus hombros, entrando por la ventana de sus días para no salir nunca.

Jamás creí que ella encajaría tan fácil en el entorno de lo que me acontece diario, de la motivación que me mueve y de las palabras que me dicen que con lo poco que tengo saldré adelante. Nunca pensé que las diferencias y contrastes que nos caracterizan nos dirían tanto, nos incitarían a experimentar y a creer, sobre todo a eso: a empezar a creer.

No es que no piense en nadie o que le haga pensar que no pienso en ella, es que mientras más pienso en los demás más lo hago en ella, mientras conozco más a todos más la recuerdo. Y es que para ser sincero desde que se cruzaron nuestros escritos no he pensado en otra cosa que no sea ella. Y es que veo que tanta gente la observa más cerca que yo, que yo ya no sé donde estoy. A veces no me creo que es lo que ha pasado, cuánto tiempo llevo así y qué tanto he perdido de lo que ya había encontrado. Pero ella me quita el sueño, me construye buenos momentos, me provoca alegría, me roba sonrisas, me regala sus sueños; por eso es que ella se ha convertido en la dueña de mis horas y de mis pensamientos.