Recorriendo y volando lo necesario, en las condiciones que sean, para quien lo necesite, miro y observo el cielo, imaginando que estas a mi lado. Volteando al suelo para no caer, y a la vez observo el camino en blanco y negro, me falta aire y sobran las ganas de huir para no volver a pensar en que no soy yo el indicado para ti. Ya sólo queda, creer en mí, en lo que soy y en lo que hice, pensar por un momento que eso me ayudará para que las cosas mejoren, y que así no pueda estar más tiempo solo. Luchar por las cosas, por la gente, por lo que siento, por ti y nunca dejaré de hacerlo, hasta el cansancio y hasta la muerte.
Y pensar que hoy recuerdo cosas que hacen que ahora esté llorando, recordando cosas que ahora me hacen tan feliz, que hacen que seamos tan fuertes, que tengamos algo persistente dentro de nosotros y que nos une cada segundo más. Maldito tiempo, destruyes lo que he creado, maldita vida, desmoronas lo que he construido, maldita noche, no has dejado que duerma en 3 días, malditas circunstancias, no dejan que tú confíes en mi y hoy, tú, dueña de mis horas, tú me atrapas con solo una palabra y yo: Yo siempre estoy pensando en ti.