sábado, 25 de noviembre de 2023

Último paso al infierno

En el 2024 cumpliré 15 años de escribir en este blog. Por bastante tiempo he pensado en dejarlo, en ya olvidar este episodio de escritor empedernido. Inicié escribiendo para algunos, para tener algo que decir y que hubiera personas que tuvieran algo que leer. Posteriormente encontré inspiración para seguir haciéndolo; al grado en el que este blog me unió a personas que ya no frecuento, pero que llevo y llevaré por siempre muy dentro de mi.

Todo aquello es muy valioso. Poder asociar las letras y las personas, los sentimientos, viajes, sin fin de estados de ánimo, lo que sucede en el instante. El hecho de recapitular historias o pensamientos en algún párrafo le da sentido a la manera en que lo expresas. Y en algún momento leer de tu pasado, te transporta a tus memorias más preciadas.

Pero también vivo muy consciente de que todo termina en algún punto. Consciente y seguro de que todo ha cumplido su propósito. Y este blog, es tan personal que me acompañará toda la vida. Sin embargo, el tiempo de dejarlo ir, quizá ha llegado. 

Pero como es costumbre, es muy difícil para mi desprenderme de las cosas.

martes, 22 de agosto de 2023

No todos los viajes te llevan a tu destino

En un mes me voy a Malasia. 

Me envían del trabajo por mi desempeño. El objetivo es trabajar con unos clientes que pueden aprobarnos un proyecto dónde yo interfiero directamente. Las personas con las que laboro en México, creen que puedo llegar a ser un gran líder, con un futuro brillante; ser inspiración para profesionistas que apenas empiezan sus carreras en diseño e ingeniería.

Sinceramente me siento todo lo contrario.

No me considero inspiración de nadie, mucho menos cómo un ejemplo a seguir. Ni siquiera sé si cumplo mi rol como empleado de una empresa internacional. De lo que si estoy seguro, es que he sacrificado casi 7 años de mi vida en un lugar que me ha absorbido completamente, que me llenó la cara de manchas, que me hizo perder amigos, que me arruinó la relación con mi novia y me hizo alejarme de una parte de mi familia. Es tan triste que jamás podré saber si todo eso valió la pena o no; pero yo seguiré dándolo todo en cada cosa que haga; cómo todo lo que suelo hacer.

Lo más probable es que consiga el proyecto. 
Al menos en mi trabajo soy bueno.

jueves, 29 de junio de 2023

Paralelismo

Mi madre siempre arrancaba sus pláticas chismosas con alguna frase rara de señora abandonada. Y digo abandonada porque así lo fue. Mi padre, como la canción, una noche salió por cigarros y jamás regresó. Años después nos enteramos que vivía en Estados Unidos con alguien más, hasta otros hijos tiene (o tenía, no lo sé), pero para nosotros, él ya estaba olvidado desde el día que decidió partir. No puedo saber realmente si es algo que afectó directamente a mis hermanas o a mí, pero que en algún momento él hizo falta; sí, lo hizo. Por mil razones, más de las que me gustaría. Quizá el pensamiento contemporáneo actual detalla que no se necesita de un papá (o un esposo) para sostener una familia, y mi madre fue mucha madre todos los días de su vida, más que suficiente, pero eso no le bastó para que un día ella terminara por superarlo. Jamás lo pudo asimilar. Se quedó siempre con esa tristeza.

No era el hecho en sí, de sentirse abandonada. Pienso que lo más grave fue el hecho de no cumplir sus propósitos por un hombre que se terminó yendo, por un hombre que no tuvo la capacidad de asumir la responsabilidad. Mi madre siempre nos contaba que quería ser azafata, viajar por el mundo y conocer mil lugares. Le gustaba imaginar a la gente en los asientos de avión, de todas nacionalidades, porque decía que el mundo era tan pequeño que un avión lo resumía perfectamente. Era cómo si conociera muchas partes del mundo a la vez. Terminó por trabajar en algo que también le apasionaba, pero que no era el sueño que se visualizó toda la vida.

Los años con mi padre fueron tiempos muy obscuros. No quiero decir que mi padre fue mala persona, no. Es extraño como una persona funciona de esa manera. Él solía vivir en automático, todo el tiempo despreocupado, sin dar algún valor agregado a lo que hacía. Era muy frustrante ver a alguien sin pasión por nada, sin amor por un pasatiempo o por su trabajo. Todos esos detalles afectaron a mi madre, que fue todo lo contrario.

Es extraño cómo se deteriora el tiempo con el paso de los años. Ella no tuvo expectativas de mi padre, aunque en su momento las tuvo, nunca fueron materializadas. Terminó por olvidarlo, por dejar atrás sus sueños. No podría hacer algo para evitarlo. Y así dejó este mundo, en la infinita tristeza.

martes, 17 de enero de 2023

Yo también me he ido

Tengo relatos personales documentados desde 2007. Haciendo retrospección muy dentro de mi, no hay antecedentes a esa fecha. Creo que desde ahí decidí escribir y tener registro de todo lo que iba viviendo o imaginando, de todo lo que creí que necesitaba escribirse. Siempre me ha gustado hacerlo, con el único propósito de saber como he cambiado con el paso de los años, de reconocerme a través de textos. Jamás imaginé que en pleno 2023 seguiría escribiendo; con ilusiones superadas y sueños cumplidos, pero también con los mismos fantasmas agobiantes de hace tantos años. Me he leído bastante y en conclusión, sé que he cambiado exageradamente. 

Pareciera que es normal, pero hipotéticamente no lo es. 

Mi esencia en cambio, se ha transformado en algo más oscuro, denso, volátil. Por días me desconozco. Cada vez las personas me importan menos. Cada vez los sentimientos se van ocultando. Ya no siento amor por nadie ni por todo lo que había trabajado. Ya no quiero agradar a los demás; me cansé de buscar algo en donde no hay nada. Quiero mandar a la mierda al mundo y hay días en los que quiero quemarlo. Ya todo me sabe ácido, amargo o sin sabor. Ya no le encuentro lo "bonito" a un atardecer en la playa, o lo "rico" a una cena en un buen restaurante. Todo me importa nada. Y no, no es que me sienta deprimido, simplemente el cansancio me tiene fastidiado.

Si sirve de consuelo yo no quise llegar a eso; pero fue inevitable.

Pero siguiendo en retrospectiva veo cambios en un futuro cercano. Mis sueños se han difuminado poco a poco y necesito replantearlos nuevamente. Hoy siento que mi rumbo es desconocido pero aún no he cruzado el punto de no retorno. Los pensamientos me tienen sofocado y la lógica no ayuda a todo lo que me rodea. Ya no siento culpa de esos mismos pensamientos y es necesario digerirlo. Sólo necesito desconectarme temporalmente del mundo y ver si por sí solo es capaz de regenerarse a sí mismo.

Y no, tampoco es que ella me haga falta, es que siempre ha sido necesaria.