viernes, 20 de agosto de 2010

Herida profunda


A veces quisiera despertar y no saber nada, no pensar, no sentir, no recordar, verme al espejo y no saber en verdad quien soy, no conocerme. Desde entonces he buscado motivos en mi vida, algo que le dé un respiro, un matiz y un color distinto al joven que en ocasiones no sabe lo que quiere, quitarme las ataduras y tormentos que traigo desde niño y ser libre como lo era hace algunos años. Ahora ya no sé a dónde voy, no sé cómo avanzo, y tengo miedo de preguntarme a mí mismo que es lo que estoy haciendo, porque no sé donde estoy en realidad.
Solo quiero un poco de volatilidad, y evaporarme entre sueños prohibidos.
Evaporarme en ti.

6 comentarios:

  1. A todos nos asusta la realidad alguna vez, no es facil, pero hay que saber afrontarla y no perderse entre sueños irreales.

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  2. la realidad es como una barrera, es preciso pasarla, aunque con ello tengas miedo a tropezar con algo vacío...

    Un saludo muy fuerte!!!!

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  3. Es preciosa la entrada :)
    Cuidado con encontrar la realidad, a veces puede ser muy dura ;)

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  4. La verdad, siempre tenemos heridas, pero unas que cicatrizan y otras que hieren.
    Por cierto, gracias por tu design (comentario) y me dijiste que me seguirías, aunque no me apareces en seguirdores. Será un error:)
    Un saludo!

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  5. Ay, sí! Heridas profundas... De ésas que, algunas veces, sólo sabemos que echarle sal encima y, claro, así no se cierran...

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Que sería de mi si no soñara...