No quiero escribir.
Creo que lo he expresado en varias entradas de este blog. Pero que irónico suena; decir que no quiero siempre me lleva a hacerlo. Mis aspiraciones y mis motivaciones han terminado. Escribir me causaba paz, ahora simplemente me da pereza. Me he preguntado si los escritores profesionales, de esos que redactan libros y temporadas completas, alguna vez están al borde del cansancio.
→Estarán sentados en sus escritorios y de repente paran y se preguntan: esto es lo que soy? Esto de ser escritor es lo mío?
→Alguna vez se cansarán de escribir historias propias o inventadas?
→Qué harán los escritores para no quedarse sin ideas? Consumirán sustancias? Son alcohólicos? Alguien en sus vidas les haría mucho daño?
Si tuviera alguna vez la oportunidad de conversar con un escritor, mi única pregunta sería muy certera.
Escribir te da la tranquilidad que tanto necesitas?
Creo que entre todos los escritores la respuesta sería muy similar. Pero no logro conectar una idea de lo que responderían. Si a mi me preguntaran, mi respuesta sería muy sesgada, malinterpretada y deteriorada por el lenguaje limitado que manejo. En cambio, ellos usarían palabras rimbombantes y endulzadas con su culto vocabulario. Yo en cambio, sonaría más coloquial, más detestable, más grosero y franco. Pero trataría de ser lo más objetivo y breve posible, no "cantinflearía" tratando de demostrar que sé mucho cuando de verdad no sé nada.
Hoy tampoco quería escribir.
Sólo que hoy me siento cansado de todo.
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Que sería de mi si no soñara...