-Ella.
-Que él esté aquí.
Fue ese momento en el que nada importa más que tú en mi y yo en ti. Fue de esos instantes donde no existe el tiempo, ni el triunfo ni el fracaso, no hay nada que ver ni oír más que tus ojos y tu dulce voz. Fue de esas situaciónes que no conocemos, que no percibimos, que nuestra mente no entiende, que nuestro instinto no siente, pero son momentos que nos hacen felices.
Qué sensación tan bonita esa!No hace mucho la sentí yo y la he guardado en lo más profundo de mi para poder recordar cuantas veces quiera. Por qué los hombres son tan tontos a veces?
ResponderEliminarUn besazo
me has puesto el bello de punta!!!
ResponderEliminarpor más que intento no puedo volver a sentir esa sensación, la añoro tanto!!
un abrazo amigo